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Por Franklin Pineda. Edgar Peña Cubillos; nace en la casa de la Ganadería de toros de Lidia “Vista Hermosa”, ubicada en la población de Mosquera Departamento Cundinamarca, Santa Fe de Bogotá, Colombia, Nacionalizado Venezolano. Hijo de Ventura Peña hombre de Campo, insigne persona y en una época también fuera picador de toro de gran Calidad, es la columna vertebral de este joven, actualmente Mayoral de una Acreditada Ganadería Venezolana cargo que también había desempeñado en Colombia en varias ganaderías (Mondoñedo, Vistahermosa).
Es en el año 1976 que viaja a Venezuela cuando apenas Edgar Peña contaba con 3 años de edad y comienza a trabajar como mayoral de la primera Ganadería venezolana por antigüedad como lo fue “Guayabita” y que después de unos años de servicios en esta ganadería exactamente en agosto de 1983, es cuando emprende viaje para Achaguas- Edo. Apure, a desempeñar ese mismo cargo en la Ganadería que se fundaba en ese año como lo es la Cruz de Hierro y donde actualmente sigue desempeñándose como mayoral en la población de Canagua- Edo. Mérida.  Comienza en esta larga y estrecha carrera a la edad de 17 años, después de presenciar una corrida en el Edo. Mérida donde alternaron Tomas Campuzano, Gitanillo de América y Bernardo Valencia estoqueando bureles de la “Carbonera”. Decide ponerse delante de una vaca sorprendiendo a los presente, aficionados y ganadero quienes le recomendaron asistir a una escuela taurina para corregir defectos. Sus primeros pasos de aprendizaje los dio bajo la tutoría de Pedro Echenagucia Ganadero de la cruz de hierro y el periodista y gran aficionado Don Federico Núñez. De quienes recibió buenos consejos fue de los matadores aragüeños EL difunto y gran torero Carlos Martínez y Manuel Medina “El Rubi”. Hablaban mucho de forma positiva, personas que lo habían visto por los pueblos, es cuando el Sr. José Franco picador y puntillero lo lleva a su casa en la Ciudad De Maracay, donde ingresa a la escuela taurina de Maracay Don Pedro Pineda en la maestranza Cesar Giron. De esa misma escuela han salido grandes figura del toreo nacional e internacional como lo fueron el gran Cesar Giron y sus Hermanos y por ultimo “Morenito de Maracay”, después de seis meses recibiendo conocimiento y técnica hace su debut como novillero saliendo en hombros y triunfador del festejo. Ese mismo año es nombrado novillero revelación, y por dos años consecutivo mejor novillero. Edgar Peña, no conocía el fracaso si no después de tres años cuando la vida le pega una voltereta literalmente y empiezan a salirle mal las cosas, a finales del año 1995 decide ir a España a la catedral del toreo, habla con el Ganadero Dr. Orlando Echenagucia para que le echara una manito, el cual no se negó y hablo con un amigo el torero retirado Carlos Aragón Cancela para que lo orientara y lo ayudara en lo que estuviera a su alcance, solo le tocaba trabajar duro y reunir el dinero de su boleto, no se la vería tan difícil ya que el diestro Español lo hospedaría en su casa, muchos tentadero donde el diestro le demostró su valor y ganas, deciden hablar con empresarios la cual no obtuvieron resultados positivos. Carlos Aragon se atreve a sacar unos ahorros y organizar una novillada e invitar a todos los empresarios con los que había hablado, con muchas ganas sale el joven novillero para la fecha y logra triunfar, de allí salieron 22 contratos de los cuales pudo torear 15, la falta de recursos económicos lo obligan a retornar a Venezuela. Regresó con la ilusión y el sueño de volver por problemas ajenos, no se pudo y todo quedo allí, pero nunca perdiendo el sueño, prepara sus maletas pero esta vez para partir a su país natal, logra apuntar su nombre en Santa María de Bogotá saliendo muy bien del compromiso pero no como se lo exigían perdiendo los apéndices tras fallar con la espada, al ver lo difícil que se tornaba la situación decide regresar a Venezuela donde lograr poner su nombre en algunos festejos mixtos y novilladas dejando un buen sabor a todos los aficionados. Sus buenas actuaciones y triunfos lo llevan a tomar la alternativa en el año 2000 en la Maestranza Cesar Girón de Maracay de manos de “Morenito de Maracay” en presencia de Francisco Rivera Ordoñez lidiando y estoqueando astados de la Ganadería “Cruz de Hierro” dando dos vuelta al ruedo al negar la presidencia el apéndice merecida tras la faena y la estocada. Luego de la alternativa el diestro no ha podido sumar muchos festejos ya que las empresas no le dan esa oportunidad para demostrar en el ruedo lo que le corre por sus venas que es esa sangre taurina, muchas veces a dejado claro que es torero para grandes tardes, lo hizo en la Monumental de Valencia en un festival lidiando un astado con 580 Kg de la Ganadería “La Cruz de Hierro” con mucho trapío. Luego de cinco años de ausencia en los ruedos reaparece en el Edo. Mérida en una corrida promocional de seis toreros Venezolanos, se preparo muy bien en su mente solo entraba un triunfo, salió dispuesto a todo pero lamentablemente la suerte no lo acompaño y el astado que le toco no lo ayudo, un toro manso y complicado demostrando gana y valor, sin lugar a duda esa corrida sería el trampolín para otras tardes, pero lamentablemente este mundo es así unos recogen flores mientras otros recogen las espinas que hay en los tallos. En el 2008-2009 solo pudo torear dos corridas y algunos festivales demostrando condiciones. El diestro ha pasado la hoja y tiene su mirada puesta en los triunfos. Sin duda, estamos hablando de que “Edgar Peña” hijo del mayoral y picador de toros, rompe quizás con la tradición del esquema de su padre, al decidirse por amarrarse los machos. Indiscutiblemente, un joven que nació y convivió con el toro, quizá fue lo que le motivó a que su entendimiento y complicidad artística está en la muleta y el capote. En el conocimiento del comportamiento del animal ante sus embestidas, atrayéndole su nobleza y bravura para dar vida a una obra de arte entre el hombre y el animal más bello de la tierra: el toro. Edgar Peña Cubillos “Edgar Peña” la vida le grita a su cara alegremente que su carrera no ha terminado, todavía tiene mucha tela que cortar solo necesita esa oportunidad que tanto ha esperado para demostrar que está hecho para grandes ferias. Eso es lo que trae la juventud, las ganas cuando le abres las puertas de tu corazón… sin lugar a duda “Edgar Peña” tiene una nueva ilusión por vivir, y un nuevo reto por realizar para seguir sumando triunfos para su currículo que lleva dignamente como banderín muchos fracasos que le han servido para robarle a la vida un poco de experiencia. |