manolo

manolo

martes, 20 de noviembre de 2012

Asegurado encierro de “Juan Bernardo Caicedo” para Feria de San Sebastian

 El Ing Nelson Grisolia, Gandero Juan Bernardo Caicedo y el Dr. Alex Pereira.

Especial prensa Empresa taurina Fabio Grisolia. En la finca Las Manas, ubicada en el Municipio Sopo del Departamento de Cundinamarca, a 2.500 mts. de altitud, en Bogota, pastan lo toros de la ganadería “ Juan Bernardo Caicedo” identificada la  Divisa : verde esmeralda y azul oscuro, allí estuvieron los representantes de la Empresa Taurina “Fabio Grisolia” , el Ing. Nelson Grisolia, el abogado Alex Pereira y el asistente Rodrigo Rivas Vitoria, fuero recibidos por el propietario de la ganadería que lleva su nombre.

Parte del bonito encierro.

Juan Bernardo Caicedo como buen anfitrión colombiano, dijo que el encierro que llevara en enero del 2013 a la ciudad de la Cordialidad San Cristóbal, saldrá de su finca con 480 Kgs. serán unos astados de bonita estampa y trapio, por otra parte agrego a los visitantes, su disposición de colaborar por el bien de la feria y en general de la Fiesta Brava, deseando mucha suerte y éxito a los organizadores de la Feria de San Sebastián 2013.

En tipo los toros de Juan Bernardo

 El anfitrión con los visitante recorrieron las instalaciones y potreros de la ganadería donde pasta estos bellos ejemplares que serán lidiados en el coso de Pueblo Nuevo.


 La Cámara Gremial Del Toro de Lidia en Colombia, dice de la Ganadería “Juan Bernardo Caicedo”.

La obsesión por el toro “serio”, de muy buena presentación y que tenga movilidad, es el principal listón trazado por Juan Bernardo Caicedo en su ganadería.
Un toro que respete su origen e imponga por sus hechuras, pero con un comportamiento determinado por tres cualidades muy bien definidas: “bravura, nobleza y movilidad”. Tres características que, sumadas al trapío, parecen ser auténticos mandamientos en la ganadería.

Un toro que se mueva con bravura lo puede emocionar, pero no lo colma. Lo que sí lo llena plenamente es que esa bravura esté determinada por la entrega, esa condición que marcan aquellos toros que son capaces de humillar, perseguir los engaños con la cara muy abajo, o en palabras del ganadero, “que arrastren el morro por la arena en un largo recorrido”.
“Son dos cosas difíciles de conseguir al mismo tiempo. Que un toro sea bravo y que humille. Pero en esa mezcla está la excelencia”. Una búsqueda que ha ocupado la atención de Juan Bernardo desde 1992, cuando, apenas como un joven aficionado.

Aquella tarde histórica del 21 de enero de 1996 en la Santamaría, probablemente marcó el devenir de su ganadería, que había cobrado antigüedad seis meses antes, cuando se lidió su primer encierro en la plaza de toros de Ibagué. Había sido la primera gran prueba del novel ganadero, que inició su aventura de bravura con 35 vacas que le compró a la sucesión de Pepe Cáceres, torero colombiano, tan tolimense como su origen, que perdió la vida en el ruedo en una tarde trágica en Sogamoso.

Aquellas vacas provenían del encaste del Conde de la Corte, que marcó rasgos propios y tuvo en Achury Viejo su principal simiente en Colombia. Los vientres de la ganadería fueron luego en aumento, sobre todo con la compra que le hizo Juan Bernardo a Luís Fernando Castro –Guachicono– de 35 vacas puras ‘Torrestrella’, transacción que incluyó tres sementales, uno de los cuales se convirtió en el padre de su ganadería: ‘Este Sí’. “Este sí”, como quizás su nombre lo indica, fue el toro que empezó a marcar el carácter en la dehesa.
Matices, orientados al toro que humille, los empezó a buscar en Torrealta, aquella ganadería que lo había emocionado en la plaza de Bogotá. Por eso, en 1997,compró un lote de 20 vacas al mencionado ganadero español, que llegaron con tres sementales, uno de ellos de nombre ‘Lanzallamas’, toroburraco que indultó Jesulín de Ubrique, la tarde del 16 de febrero de ese mismo año, en la plaza de toros de Bogotá; con esa procedencia que amplió el abanico de posibilidades, comenzó la búsqueda de un término medio.

La más reciente de las llaves que abrió el ganadero fue la de El Paraíso, en Colombia, con 80 vacas que le compró a Jerónimo Pimentel en 2002, y siete sementales, entre los que sobresale el número 56, ‘Elocuente’, del hierro de Jandilla (España).

En muy corto tiempo, la ganadería había empezado a conquistar lugares de privilegio. Aunque, quizás por tratarse de una plaza de primera, su presentación en sociedad fue el 26 de diciembre de 1997, con una novillada en Cali, en la que triunfó apoteósicamente un joven novillero español que, en ese entonces, tenía apenas 15 años: Julián López ‘El Juli’.

Los resultados que más lo emocionan, sin embargo, son los de las plazas de toros. Varios ejemplares que han salido a la arena con la divisa verde esmeralda y azul oscuro, lo han llenado a plenitud. El corazón del ganadero deja escapar varios nombres, como el de ‘Maestro’, un toro jabonero indultado por Luis Bolívar en la temporada bogotana de 2007. Ese toro supuso el colofón de una tarde triunfal, la del 18 de febrero, en la que Juan Bernardo salió a hombros de la Santamaría junto a Julián López ‘El Juli’, José María Manzanares y el propio Luís Bolívar.

Pero la gran consagración del ganadero llegó en la temporada 2008-2009. El 30 de diciembre en Cali, en una tarde de triunfo para la fiesta brava, Juan Bernardo vio como dos de sus pupilos, ‘Fulero’ y ‘Abejorro’, eran indultados por Sebastián Castella y Guerrita Chico. Precisamente ‘Abejorro’, dice el ganadero, es el toro más completo que ha visto con su divisa.

Fueron triunfos de primera, que han determinado un listón muy alto, ampliado por otros tantos que, en plazas secundarias, también han mantenido el prestigio de la ganadería. Toros que Juan Bernardo guarda en su memoria, porque además determinan el criterio del futuro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario