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viernes, 7 de septiembre de 2012

Novillada de Feria Tovar: “El Ovejo” hace historia con triunfo apoteósico




Destacado por presencia y juego el encierro de Los Aranguez, el cual ha permitido oportunidades de lucimiento para los novilleros actuantes, destacando el indulto del corrido en sexto lugar.

Rubén Darío Villafraz Fotos de Garapuyo

TOVAR, Mérida (Enviado Especial).- Su nombre de pila bautismal es Miguel Molina, pero en los círculos de amistad, le llaman afectuosamente “El Ovejo”. Su afición, valor y agallas han tenido la noche de este jueves la sima que en el recuerdo de muchos ha quedado tatuado para la posterioridad. “El Ovejo” ha tenido la suerte ese día por la mañana encontrarse con un gran aliado de lo que ha sido un triunfo sin discusión alguna, y más para un novillero como este, donde las oportunidades son escasas, y tiene que salir aprovecharlas al máximo. Ese aliado fue el noble «Barman», negro mulato, cornalón, con más trapío que muchos toros que lidian por las plazas portátiles de esta geografía.

Miguel Molina "El Ovejo"

Novillo y torero –mejor no queda esta expresión- han logrado esa difícil simbiosis de crear arte. Y así lo atestiguaron las poco más de dos mil personas que se dieron cita al festejo apertura de la Feria de Tovar, donde en general se ha lidiado un noble, bonancible y bien presentado encierro de Los Aranguez, ganadería tal y como habíamos señalado, viene en la senda de una recuperación de un bache que la había marginado de algunas plazas, hace años atrás. En esta ocasión sus ganaderos, han escogido seis pupilos que en marcada nobleza, con matices, ha permitido un entretenido festejo, del que no hubo desperdicio alguno.

Señalábamos lo acontecido con “El Ovejo”, joven de la Escuela Taurina de Tovar, quien ha tenido la suerte de encontrarse con un novillo que descubre de qué esta hecho quienes aspiran ser alguien en esta dura profesión. Y no ha decepcionado el mencionado coleta, pues supo darle, con sus limitaciones propias justificables por demás, una lidia pulcra de principio a fin a este noble ejemplar, que a la postre sería indultado.

El lio esta en como lo fue, y es allí cuando entramos en detalle, como por ejemplo la ambición desde la misma salida de toriles de parte de Miguel Molina, quien a porta gayola le recibiría. La medida sangría que dispuso el novillero en mención, serviría para después en sabroso quite por talaveranas rematada con media, lucirse en solvente tercio de rehiletes, tres pares colocados en lo alto, todos por el lado derecho. Y así dispuso brindis de compromiso a los presentes para cambiar por la espalda la larga y boyante embestida de este astado, todo una dulzura por ambos pitones, comenzado por el derecho donde cimentaría labor Molina, en series templadas, largas de hasta seis y siete rematadas con el de pecho, que colocaron el ambiente a su favor. Enteros más sumaría cuando tomo por naturales la embestida de un santacoloma de bravura y clase como de las mejores reatas que siempre ha guardado esta ganadería prócer de toro bravo venezolano.

Y como bravo que fue, no perdonaría que “El Ovejo” le perdiera respeto y confiara, sufriendo aparatosa voltereta de la que pensábamos llevaba la cornada el brazo derecho. No fue así. Las asistencias quitarían chaquetilla y vuelto otra vez a la cara del novillo remataria largo trasteo donde los trincherazos, entradas y salidas a cada serie de muletazos, hacían prever un indulto que se dio más rápido de lo previsto, a tal punto incluso del torero no enterarse de tal premio para el nobilísimo utrero cuando fue cambiar ayuda por el acero y ondea desde lo alto de la pajarera presidencial el pañuelo naranja.

Era la cumbre de una novillada que tuvo otros detalles a señalar, como lo fueron las actuaciones voluntariosas de Tomás Martínez, quien se le ha notado mucho más resolutivo y preparado que otras actuaciones, en especial sobre la mano diestra, labor donde se labró los momentos de mayor merito de su faena, antes que se diluyera en el toreo efectista con la que remató la misma. El medio espadazo, ligeramente tendido en buen sitio fue suficiente para la concesión de una oreja, mismo premio que paseó otro novillero que aprobó examen en feria de valía para las venideras ferias, como es el caso del caraqueño Ángel Miguel Guía, quien más reposado y ortodoxo –en especial en genuflexo comienzo de faena de muleta- supo tocar las teclas por las cuales sacar partido a las contadas embestidas de su antagonista, las mismas que dejaron en el tintero facetas de buen toreo que bastaron para tras pinchazo y tres cuartos de ración toricida un poco caída, se le concediera la oreja que bien merecida también cayo a sus manos.

 Nota aprobada también, sin tocar pelo, la que demostró el ya veterano novillero de Maracay, César Altuve, quien abriendo festejo se decantó por pasarse en ceñido toreo por ambas manos los envites de su utrero, dejando en evidencia un valor sin aspavientos y claridad de ideas, que lamentablemente emborronó con la espada, saludando desde el tercio al final de la misma.

Otro matiz han presentado Leonardo Vega, Juan Gómez y José Antonio Salas. Vega naufrago en la distancia, temple y quietud de piernas ante su ejemplar, dejando ir una clara oportunidad de triunfo. Por su parte Gómez transcurriría trasteo entre la ligereza de piernas y ayuna técnica, sin exceptuar sus ganas de agradar al conclave presente, mientras que el peor librado fue el aún poco placeado Salas, quien se empecinan en estrellarle con decisiones por parte de los de su entorno que lejos de beneficiarle lo que hacen es “quemarle”. Así se vio con el marmolillo cruz de hierro que le buscaron, quedando verdaderamente inédito, viendo como se le iba al corral las ilusiones de triunfo.

FICHA DEL FESTEJO

Jueves 6 de septiembre de 2012.
Novillada de abono Feria de la Virgen de Regla Con poco menos de un tercio de plaza, en noche fresca, se han lidiado seis novillos de LOS ARANGUEZ (Alberto Ramírez & Jesús Riera), en su conjunto bien presentados, nobles con distintos matices, destacando por su largo recorrido por ambos pitones el 6º, el cual fue indultado, llevando por nombre «Barman» N° 73 de 348 kilos, negro mulato. En 7º lugar se lidió un novillo de LA CRUZ DE HIERRO, parado, reparado de la vista.

Pesos: 341, 340, 385, 354, 344, 348, 369

CÉSAR ALTUVE (Purísima y plata): Saludos desde el tercio.

LEONARDO VEGA (Tabaco y oro): Silencio tras aviso.

JUAN GÓMEZ “EL GATO” (Verde botella y oro): Silencio.

TOMAS MARTÍNEZ (Gris plomo y oro con cabos negros) Oreja.

ÁNGEL MIGUEL GUÍA (Azul marino y oro): Oreja

MIGUEL MOLINA “EL OVEJO” (Rosa y oro con cabos negros): Dos orejas simbólicas.

JOSÉ ANTONIO SALAS (Azul marino y oro): Silencio tras novillo al corral

INCIDENCIAS: Destacaron en las banderillas Enzo Antequera, y en la vara Juan José Campos y Secundino Ramírez. Deficiente actuación del puntillero, Alí Trejo. *** Miguel Molina salió a hombros por la puerta grande. *** En las puertas de acceso se cumpliría al pie de la letra la disposición de no permitir la entrada de menores de 13 años, a cargo de funcionarios de la Guardia Nacional. *** Presidió festejo el Sr. Roger Barón.

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